El mundo del Arte va mucho más allá de lo que se ve a simple vista, detrás de una manifestación artística hay todo un mundo de pensamientos, sensaciones, una cosmovisión distinta en cada cual que se expresa; una religiosidad, la Creación se manifiesta para comunicarse con todo lo creado que la quiera escuchar.
Campanilla de bronce procedente de una excavación urbana de Águilas (s. I d.C.). Se encuentra expuesta en el Museo Arqueológico de Águilas.
Los tintinnabula (nombre en latín) fueron muy utilizadas por los romanos. Por lo general, campanas, campanillas o cascabeles tenían un uso apotropaico sirviendo, con su sonido y augurio, colagadas de los techos o de tiendas como objeto propiciatorio para la salud de sus dueños, atrayendo la buena suerte y otorgando su protección. Se empleaban además en espacios públicos o en ceremonias religiosas, ya fuesen realizadas en templos o en las propias casas.
La campana servía para avisar de la apertura cierre de las termas: "Devuelve la pelota. Está tocando la campana de las termas. ¿Sigues jugando?" (Macial, Epigramas, XIV, CLXIII); también se usaban en los sacrificios romanos y en ceremonias religiosas, en los misterios de los cultos a Cibeles, llegando Augusto a colocarlas en el templo de Júpiter en Roma: "En una época en que visitaba mucho el templo dedicado a Júpiter Tonante en el Capitolio, soñó que Júpiter Capitolino se había quejado de esta vecindad, que le quitaba sus adoradores, y le contestó que le había dado a Júpiter Tonante como portero, y a la mañana siguiente hizo guarnecer la parte superior del templo de éste de campanillas como las que ponen en las puertas" (Suetonio, Aug. XCI).
Fuente: Guía del Museo Arqueológico de Águilas, Mucia, 2011, pp. 50-51.